Pagar la licencia no es tenerlo andando.
Instalamos la IA adentro de tu operación: proyectos armados con tus documentos, asistentes con las reglas escritas, las conexiones funcionando y tu equipo capacitado. Con responsable y con fecha.
Precio cerrado y una lista de entregables que ves antes de contratar. No vendemos semanas de trabajo: vendemos que quede funcionando.
O escribinos directo a hola@rodaje.com.ar. La primera charla es de 30 minutos y no se cobra.
La herramienta no fracasa el día que la comprás.
Fracasa después, y siempre por lo mismo: nadie definió para qué se usa, nadie escribió cómo, y nadie quedó a cargo. La licencia se sigue pagando igual.
Entusiasmo
Se crean las cuentas, todos prueban, alguien muestra algo que sale bien y se comenta en el grupo.
Cada uno por su lado
Dos personas la usan bien, el resto no la abrió. Nadie sabe qué se le puede pedir ni qué respuestas son confiables.
Vuelta a lo de antes
Llega un mes cargado y todos vuelven al método viejo, que es el que conocen. La cuenta queda abierta y sigue debitando.
Ese recorrido no es culpa de la herramienta ni de la gente. Es lo que pasa cuando se compra una licencia en lugar de instalar una forma de trabajar. Nuestro trabajo es la segunda cosa.
Qué te queda instalado
Esta es la lista completa, y es la misma que va en la propuesta con tu número al lado. Si algo de acá no queda funcionando, el trabajo no está terminado.
Tus proyectos armados
Un espacio por cada cosa que hacés en serio — una obra, un cliente, un área — con tus documentos adentro y ordenados, para que la IA responda sobre lo tuyo y no en general.
Asistentes fijos con las reglas escritas
Asistentes armados para las tareas que repetís, cada uno con sus instrucciones por escrito: qué hace, con qué datos, en qué formato responde y qué no debe contestar nunca.
Las conexiones funcionando
Conectado a donde ya están tus archivos y tu correo, con los permisos revisados uno por uno. Probado con tus datos reales, delante tuyo.
Rutinas con responsable
Las tareas que pasan siempre — el resumen del lunes, la respuesta al proveedor, el informe de cierre — escritas como rutina, con el nombre de quién la corre y qué hacer si falla.
Tu equipo capacitado
Capacitación sobre tu propio material, no un curso genérico. Al final cada uno tiene un ejemplo hecho por él mismo, con el trabajo que hace todos los días.
El manual de tu empresa
Un documento corto con todo lo anterior escrito, para que sirva cuando entra alguien nuevo o cuando cambia la herramienta. Es tuyo y no depende de nosotros.
Lo que no hacemos: no te vendemos la licencia, no cobramos comisión del proveedor y no te armamos un software propio. Si te alcanza con la herramienta que ya existe, mejor para vos.
Precio cerrado. Nunca por hora.
Por qué no cobramos por hora
Porque por hora, cuanto peor trabajamos, más cobramos. Si encontramos la forma de hacer en tres días lo que iba a llevar tres semanas, con factura por hora eso significa cobrar menos. Es un incentivo al revés y no queremos tenerlo.
Con precio cerrado, el riesgo de que tarde más es nuestro. El número que te pasamos es el número que pagás.
El mes siguiente
Después de la instalación queda un mantenimiento mensual, y no es opcional. Estas herramientas cambian todos los meses: se agregan funciones, cambian los planes, algo que andaba deja de andar.
Sin alguien mirando eso, en un semestre volvés al mes 3 del gráfico de arriba. Es el único costo que se repite y lo decimos antes de firmar, no después.
Los números te los pasamos por mail después de la primera charla, cuando sabemos cuánta gente sos y cuántos procesos hay que armar. No publicamos lista de precios porque el trabajo cambia mucho entre una empresa de tres personas y una de veinte.
La lista de arriba es pública a propósito.
Nada de lo que hacemos es secreto ni patentado. Si tenés a alguien de confianza — un sobrino que sabe, el que te maneja los sistemas, un proveedor con el que ya trabajás — llevale esa lista de seis puntos y pedile que lo haga.
Nos parece bien y no perdemos nada. Lo que vendemos es hacerlo rápido, hacerlo completo y dejarlo escrito, no ser los únicos que saben cómo.
Lo que sí te pedimos: que quede alguien a cargo con nombre. La única versión de esto que siempre falla es la que no tiene dueño.
Nuestra relación con CincoHoras
Rodaje y CincoHoras somos los mismos dos socios, con dos nombres y dos precios. CincoHoras hace diagnósticos: analiza cómo trabaja una empresa y recomienda qué herramientas le convienen. Te lo decimos nosotros para que no te enteres después.
Las dos reglas que hacen que eso no sea un problema, y podés reclamárnoslas:
Uno. Un diagnóstico de CincoHoras nunca recomienda que el trabajo lo hagamos nosotros. Puede decir «esto hay que dejarlo instalado en serio»; no puede decir «contratá a Rodaje». Y todo informe dice, con esas palabras, que la instalación la puede hacer cualquier otro.
Dos. No cobramos comisión de ninguna herramienta ni de ningún proveedor. Ni CincoHoras por recomendarla, ni Rodaje por instalarla. Cobramos por el trabajo que hacemos nosotros, y solo por eso.
No hace falta pasar por CincoHoras para contratarnos, y tampoco al revés. Son dos empresas con dos precios distintos: si ya sabés qué querés instalar, escribinos directo acá.
Empresas de 2 a 20 personas que no son de software
Trabajamos en persona en Río Cuarto y la zona, y a distancia en el resto del país. La capacitación preferimos hacerla sentados con tu equipo: es la parte que decide si esto queda andando o no.
Con nombre y apellido
Federico Garcia
Ingeniero industrial
Micro-máster en Supply Chain Management del MIT. Análisis de procesos, gestión de proyectos y entrega de producto antes de dedicarse a meter herramientas adentro de operaciones que ya están andando.
Trabaja todos los días con equipos en inglés, que es donde estas herramientas se documentan primero — meses antes de que llegue algo traducido.
Lucas Garcia
Ingeniero mecánico
Especializado en diseño BIM. Automatiza en Revit, SolidWorks y Blender trabajo que en la mayoría de los estudios se sigue haciendo a mano.
Es el que mira una tarea repetitiva y calcula cuántas horas por semana se están yendo ahí — antes de proponer automatizarla.
Lo que nos preguntan
Ya usamos ChatGPT. ¿Para qué los necesitamos?
Casi siempre «lo usamos» significa que dos personas le preguntan cosas sueltas desde su cuenta personal, con los datos de la empresa adentro de una cuenta que no controlás. Lo que instalamos es lo otro: proyectos con tus documentos, asistentes con reglas escritas, y una cuenta de empresa donde vos decidís quién ve qué.
¿Nos van a hacer cambiar de herramienta?
Solo si la que usás no puede hacer lo que necesitás, y en ese caso te lo decimos con el motivo. Empezamos siempre por lo que ya tenés: cambiar de herramienta cuesta plata, cuesta tiempo y cuesta que la gente se vuelva a acostumbrar.
¿Y nuestros datos?
Configuramos la cuenta de empresa con permisos por persona y te dejamos escrito qué información entra y cuál no. Nosotros trabajamos con lo que nos muestres para armarlo, y nada de tu empresa se publica ni se usa como ejemplo sin que lo autorices por escrito.
¿Cuánto tarda?
Te lo decimos con fecha antes de arrancar, y depende de cuántos procesos entren. Lo que no vendemos son semanas: vendemos los seis puntos de la lista. Si tardamos menos no pagás menos, y si tardamos más no pagás más.
Somos cuatro personas. ¿No somos muy chicos?
No. Con cuatro personas el trabajo es más corto y más barato, y el efecto se nota antes porque no hay que convencer a un comité. El tamaño no cambia si esto sirve o no: lo que lo cambia es si hay tareas que repetís todas las semanas.
Contanos qué repetís todas las semanas.
Media hora, sin costo y sin presentación. Salís con nuestra opinión de qué se puede dejar andando primero, aunque no trabajes con nosotros.
Estamos arrancando. Todavía no publicamos casos ni números de clientes porque no tenemos ninguno medido a 30 días, y preferimos no mostrar nada antes que mostrar el caso de otro. Cuando lo tengamos, con nombre y con el permiso del dueño, va en esta página.